El “boche” del Presidente

Tengo sentimientos encontrados con el discurso de Danilo en CELAC. ¿Qué celebramos: que habló duro o que nos defendió de “acusaciones injustas”? Aquí aplica el dicho “¿hablé mal o dije mentira?” Quien está en falta no puede hablar tan duro.

Cuando dijo que, del millón de haitianos que viven en RD, los indocumentados andan libremente, sin que nadie los detenga para pedirles documentos, parece que nunca ha visto las patrullas que acuden a las obras a llevarse los trabajadores el día de pago ni las guaguas de Migración que recorren la ciudad montando gente sin preguntar.

Cuando dijo que no se le ha negado la nacionalidad a nadie, convenientemente olvida a Juliana Deguis que de ser dominicana con todos sus documentos, es hoy una apátrida.

Sr. Presidente, admiro su valentía, pero no dijo toda la verdad.

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Matar a un ruiseñor. Libro

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La autora Harper Lee durante la filmación de la película, en 1962.

Un libro encantador, no sólo por una protagonista adorable, que se roba el corazón del lector en la tercera línea, sino por haber dibujado el retrato de un padre, quizás imperfecto a los ojos de la familia tradicional, pero perfecto para la tarea de criar seres humanos inquisitivos, justos y felices. Atticus Finch es el epítome de integridad y rectitud, así como de inteligencia y ecuanimidad. Tal vez demasiado perfecto el retrato, lo cual sería mi única crítica. Demasiado bueno para ser verdad, pues casi no logras ver defecto alguno en este personaje tan cuidadosamente hilvanado. Algo comprensible si tomamos en cuenta que la autora lo dibujó como un homenaje a su propio padre.

Entiendo, después de leerlo, por qué Matar a un Ruiseñor es una obra tan importante de la literatura norteamericana y por qué las escuelas lo incluyen en su currículum prácticamente desde su publicación; trata el tema del racismo, latente y rampante en los años 30, rurales estadounidense, pero de una manera tan directa que, imagino, no resultó nada difícil ubicar la historia en la época de su publicación (los tumultuosos años 60), e incluso hoy día.

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Créditos iniciales de la película

Es imposible leer este libro, conocer de su éxito casi inmediato, de su premio Pulitzer y no tratar de especular en el misterio que es su autora. Una ensayista sureña, desconocida para las grandes masas de lectores, que de la noche a la mañana es catapultada al soñado éxito literario, coronada con uno de los premios más admirados e importantes, sólo para retraerse y regresar a su pueblito. Harper Lee no escribió nunca otra obra, se extrajo a sí misma de la “vorágine del éxito”, para la cual “no estaba preparada ni dispuesta”. Muchas líneas se han escrito sobre la posibilidad de que Matar a un Ruiseñor no haya sido fruto de su pluma sino de su gran amigo Truman Capote, y viceversa. Que A Sangre Fría tiene más de Lee que de Capote. Nunca sabremos la verdad, sólo tenemos las palabras de la misma autora que ha dicho: “quisiera ser la Jane Austen del siglo XX”. Y creemos que lo logró, con más esfuerzo que la Jane pero lo ha logrado.

Lo recomiendo y lo disfruté, a pesar de haber leído una edición en español un tanto rebuscada (repleta de “vosotros habéis”, “haberos ido sin avisar”, y demás), que logrará que lo lea de nuevo, pero en inglés. Por tanto, no he de tacharlo aún de mi lista “Por Leer”.

images-1Una de las ediciones del libro, que pueden comprar aquí.