Lista de las cosas que no sé cómo explicarle a Alma (III)

En las clases de Moral y Cívica, de Urbanismo (los que tuvimos la dicha de recibirlas lo recordarán), así como en todos los manuales de seguridad infantil que se imparten, le enseñan a los niños a ver las figuras de autoridad como símbolos de protección, se les enseña que, si por algún motivo, les pasa algo, tienen miedo, están perdidos o desorientados, acudir a alguna persona que vista uniforme: un policía, guardia de seguridad, portero, etc. Esa es una regla básica de cuidado y seguridad.

A veces me pregunto qué armas les vamos a dar a nuestros niños para que sean capaces de defenderse, no en el lejano momento que “salgan a la calle” (lejano porque en el fondo todos queremos quedarnos en la cobija del hogar), sino en cualquier momento. Porque a cualquiera se le pierde un niño en una tienda atestada de gente, así sea por sólo minutos. Para esos casos debemos enseñarles a dirigirse a Servicio al Cliente e informarlo. Pero y ¿si no sabe leer? Para esos casos les decíamos: “busca a alguien en uniforme”. Hummm, ahí es que viene la duda.

En tiempos donde todos contra todos –como dice Fito-, en tiempos donde el que menos crees es corrupto, en que la policía es nido de ratas y de los peores delincuentes, ¿cómo le voy a confiar mi mayor tesoro si ni siquiera confío con que hará lo correcto poniéndome la merecida multa cuando me fui en rojo? En tiempos donde los medios compiten por quién publica la noticia más devastadora y morbosa, donde sientes que no puedes creer casi en nadie y que no existen ya las garantías de la decencia ni de la palabra. Antes un uniforme revestía a la persona de una dignidad que los sobrepasaba a ambos, y se sentía que debía vivir a la altura de ese compromiso moral.

Eso era antes, y en los papeles. ¿Cómo le explico yo a mi hija que a medida que el tiempo pasó y mi país cambió, si veo un policía yo hago todo lo contrario? Que lo que menos me inspira ese uniforme es seguridad, paz, sentido de protección. Voy más allá, ¿estoy segura de que debo transmitirle a ella esa desconfianza, esa paranoia? Yo no quiero hacer de ella un ser débil, temeroso o, Dios me libre, inútil, pero sé también que no somos invencibles ni que nadie se vale por sí mismo absolutamente todo el tiempo, a veces hay que confiar, hay que pedir ayuda o darla , a veces hay que extender la mano.

El conflicto interno viene a raíz de un incidente reciente. Por un lado, albergo esta desconfiazna patológica hacia la armada, pero por otro, estoy consciente de que a los niños no se les debe amenazar con el “si no te portas bien te va a llevar la policía”. Lo odio eso. Sé que no es sano y, además estúpido: el objetivo debe ser lograr que el niño obedezca, no meterle miedo, de paso destruyendo sus conceptos de autoridad. Un verdadero arroz con mango interno. Entonces, la niña Alma venía haciendo de las suyas en un supermercado y una simpática pero nociva joven le dice “ay no, mira a ese policía que te mete presa”. Hice lo que nunca hago: responderle a ella diciéndole que a los niños no se les habla así. Qué feo de mi parte. Pero puso en evidencia lo débil que está mi verdadera opinión sobre este tema.

Por tanto:

¿Cómo le explico que los parámetros nos cambiaron en la cara a todos?

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8 comentarios en “Lista de las cosas que no sé cómo explicarle a Alma (III)

  1. Bastante válida tu preocupación y no es para menos. Ahora no es cómo explicarles de dónde vienen los bebés, las cosas han cambiado drásticamente y se han sumado muchas preocupaciones más. Por donde quiera que lo analizo no sé cómo dar con la respuesta…

  2. Mija, me has puesto a pensar un monton ahora

  3. no tiene que ver con el tema directamente, pero el segundo párrafo se me parece mucho a lo que quieres expresar, esto lo escribí cuando me entregarón los resultados de la sonografia.Ayer la tecnología me dio una buena noticia: Mi bebé será varón, y lloré. Lloré de alegría, de emoción. Ya mis sueños con mi hijo tienen género, género masculino. Me emocioné mucho al imaginarme jugando con el, verlo crecer, verlo caer y volverse a levantar.En esta era donde MTV es el padre sustituto de nuestros hijos, la familia Ozzbourne es el nuevo ejemplo de familia. En esta era donde el http://www.com domina nuestras vidas, donde dependemos de una tarjeta de crédito y los gobiernos son corruptos, donde los sacerdotes cometen abusos con menores y los homosexuales salen en televisión por las tardes dando consejos a nuestros hijos. Donde los muñequitos son menos infantiles y los libros son cada vez más caros. Que será de el?Ahí estaré yo, trataré de enseñarle lo poco o mucho que he aprendido, lo malo o bueno que he vivido. Trataré de ser su guía, su mano amiga. Ayer me sentí padre y lloré.

  4. Tienes toda la razón Gitti, yo me he hecho el mismo cuestionamiento con Luah, porque particularmente siento también más miedo cerca de un policía…recuerdo que para el primer mardy grass en la zona…estaba a eso de las 2:00am cerca del parque Colón y me fui caminando sola a 8 puertas para alcanzar a unos amigos, en el trayecto el único momento en que sentí miedo fue cuando cruzando por una esquina, dos policías comenzaron a piropiarme y a decirme groserías…entonces me dije: coño, pero como es posible que esté caminando entre gente borracha y los únicos que se atreven a faltarme el respeto van uniformados!!!!!!by the way…muy lindo y cierto el escrito de alfonso

  5. Mmmm… es que cuando se le ha perdido el respeto a la “autoridad” (no sólo a la que lleva uniformes) no queda mucho por hacer.No sé si debas transmitirle tu miedo a la policía o a los uniformados a tu nena. Pero de todas maneras cuando esté perdida o algo que acuda mejor a una mujer que esté detrás de un mostrador o a alguna cajera… será una pequeña solución sin tener que decirle que la policía no sirve?

  6. lo malo de nuestra sociedad, es el excesivo militarismo. A todos nos gusta la guardia, sentirnos jefes, tener un amigo general o teniente o aunque sea sargento con tal de que tenga pistola. A los dominicanos como ente grupal, la guardia nos pone locos. quiza algun día eso desaparezca, quizá algún día, ser miembro de una institucion armada tenga algo que ver con el Honor.

  7. Este post me ha dejado sin palabras, pues hay muchas cosas que yo también debo de explicar y no sé como hacerlo, entonces estamos entre la espada y la pared…es difícil enseñarles a los niños a confiar en las “autoridades” pero más difícil transmitirles el sentimiento de inseguridad que se deriva de ellos…

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