1984


Era el año 1984. Yo, a regañadientes y con el corazón roto, atravesé por primera vez esas puertas. Era tan diferente a lo que yo conocía como colegio; empezando porque había gente adulta, también estudiante, alrededor, una veterinaria de la que salían aullidos todo el día, y, sobre todo, la piece of resistance de cada nuevo alumno: el laboratorio de la facultad de medicina. Sí, ese mismo, donde los desquiciados (al menos para mi) inscritos en aquella universidad y que años más tarde recetarían glicemias, estudiaban los cuerpo humanos. De más está decir que, de acuerdo a una de las facetas de mi personalidad más reconocidas pero a tan tierna edad aún no identificada como hoy, por ese espíritu de contradicción compulsiva no llegué con la mente abierta, no llegué libre de predisposición.
Me sorprendió primero aquel ensayo innovador, arriesgado, digno de una educación experimental: hembras y varones estarían en cursos separados los primeros tres niveles, desde intermedia a primero de bachillerato. Un experimento del que apenas hace una semana supe el resultado, de boca de mi amigo Federico: “separados, las hembras son más productivas pero menos sociales; los varones, separados no tenían futuro” (bueno, es mi interpretación porque me distraje al final).
Los que me conocen bien deben estar diciendo: “ah pero por eso es!”… sí, puede ser, pero ese no es el punto.

La cuestión es si bien es cierto que comenzamos mal, comenzamos con ideas preconcebidas, con prejuicios, con reticencia, el Liceo se fue metiendo en mi corazón chin a chin. Hay recuerdos que se han borrado para siempre, aunque Marisol no lo comprenda, pero han permanecido los olores, las texturas, las palabras, los sentimientos. Recuerdo perfectamente cómo olía el laboratorio de Química, cómo sonaba el aire acondicionado –casi siempre dañado- del salón de Educación para el Hogar, recuerdo perfectamente la textura del sillón de espera del despacho de dona Adriana, recuerdo también las camisas del secretario, y luego profesor excelso, Wilfredo: cómo todas al principio eran de un color pastel, que se asemejaba a las florecitas chiquitas de los bizcochos de boda y luego, ya como profe de Biología, se arriesgaba con colores zapote y mango. Recuerdo al profesor de inglés y su acento perfecto. Recuerdo el tacto rugoso de las escaleras de los cursos de ultimo año, allá al fondo. Recuerdo lo que sentí al ver de nuevo a la profesora Alba, mi profesora de cuarto de primaria, llegada de allá de la lejanía de mi Montessori adorado.
Recuerdo otros momentos. Algunos traen una sonrisa a mi corazón, otros no. Otros se convirtieron a lo largo de estos años en ejercicios de remodelación interna.

Atrás quedaron sus años, quizás no de gloria, pero sí de digna ebullición. En los que creíamos ser los únicos en el mundo, en los que aprendimos que las diferencias no existen porque allí éramos todos iguales. Bueno algunos aprendieron todo lo contrario pero allá ellos. Años en los que trabajábamos sin ideal pero con propósito, en los que íbamos construyendo este caminos que hoy andamos. No era el mejor colegio, ciertamente no era el más lindo, pero nos ofrecía una libertad que sólo hoy puedo apreciar. Todos, en mayor o menor medida , éramos autónomos de llegar y volver a casa, pues eran pocos los que eran recogidos frente a la puerta por papá (ni siquiera mis hermanos y yo con un padre que no construyó una burbuja porque no es diestro en artes manuales). Un Liceo que en su concepto de educación integral nos llevó de la mano por materias tan revolucionarias como Agricultura, Sociología, Música, Educación para el Hogar (la más odiada por mí luego de Física), Artes Industriales (donde yo quería estar a veces), que nos regaló joyas del magisterio como Leonor Cavallo, Ivelisse, Alba, Wilfredo, los hermanos Pirón, la adorada América, Juana, Idionis (para que después no me llamen ingrata)…

Lo que sí es cierto es que en él, con todo y momentos, encontré algunas de las relaciones más trascendentales de mi vida: amigas que no se sabe si son hermanas, almas gemelas o qué, profesores que me marcaron –para bien y para mal- , amores que no llegaron a ser y quién sabe si fue mejor así.

Marisol, Linda, mis hermanas del alma (y tías beneméritas de Alma).
La China, La Dura, Lenny, Ivette, Delma, Rita la doctora, Cristina, Ingrid por tantas vivencias, aunque hayas elegido no estar. Todas las que aún hoy ven a mi don Bienvenido y le dicen “abuelo!”. Los tígueres: los de todas las semanas, de siempre: Richard, Luis, Fred, Noel, Federico. Los que han cerrado el ciclo pero se les quiere y recuerda. A Gilberto, a Carlos, a Epy y sus camaroncitos por su tutoría revestida de paciencia y de vocación con su mamá dándonos de comer. A Radha que dejó su alegría. Ernesto que me persigue todavía…. No los voy a mencionar a todos porque eso es un gancho.

Por todo esto, hace tres domingos casi choco una infeliz señora que iba delante de mí al intentar doblar en la Euclides Morillo y ver cómo el lugar donde transcurrieron tantos momentos, donde pasaba mis días durante tantos años, era demolido. Sé que no ha desaparecido, sé que lo han movido, que pronto será albergado en instalaciones modernas, nuevas, relucientes, con techos de concreto, pero lo que vivimos allí, lo que fuimos, eso no volverá, eso quedó entre los blocks y las columnas destruidos. Quizás como un gesto de gratitud le hago este reconocimiento a mi Liceo. Vilipendiado en ocasiones, hasta por nosotros mismos, pero sólo porque el ser humano es así, inconforme e ingrato, pero amado y recordado, no sus paredes, sino lo que albergaba en ellas: lo mejor de nosotros.

Adiós Liceo, y ojalá estemos todos juntos en la inauguración de tu nueva casa.

Para ver las demás fotos, cliquen en el título (ay dio mío ojalá esto funcione).

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23 comentarios en “1984

  1. funciona!!! las fotos estan chulisimas, me rei un mundo contigo y con marisol, la verdad es que yo no fui al liceo pero mi hermana si, recuerdo perfectamente esos uniformes color pastelito que maria odiaba tanto usar, pero a pesar de que no fui al liceo gitti, casi doy grito con este post!!

  2. Yo entré en el 1989 es decir que si coincidimos fue apenas por un año y sin lugar a duras los de cuarto no le hacian caso a los carajitos de septimo. Que nostalgia me ha dado leer los nombres de mis profesores (yo adoraba a Alba!) y de la dire que tantas veces me creyó inocente de las malechuras que hacia, solo porque mis amigos “los muchachos” eran tanto peor que yo. Me hiciste un charco los ojos!

  3. Yo entré en el 1989 es decir que si coincidimos fue apenas por un año y sin lugar a duras los de cuarto no le hacian caso a los carajitos de septimo. Que nostalgia me ha dado leer los nombres de mis profesores (yo adoraba a Alba!) y de la dire que tantas veces me creyó inocente de las malechuras que hacia, solo porque mis amigos “los muchachos” eran tanto peor que yo. Me hiciste un charco los ojos!

  4. Amiga,Estoy totalmente segura que plasmaste todo lo que nosotros pensamos en tus palabras Too Much para mi

  5. Que lindas palabras, a la verdad que eres especial yo también cuando paso por el lugar me da nostalgia.

  6. Buenas tardes Gitti, me ha sido de grata satisfacción, poder recordar elementos que fueron y son muy importantes todavía con este link y los había olvidado. También como tú, no me recuerdo de cosas que has mencionado.Para complementar el resultado del estudio, te comento que nosotros los varones teníamos menor rendimiento académico pero no teníamos problemas de sociabilidad.Después de esto, me queda una curiosidadL: Cuales eran esos amores?Un abrazo y te felicito por este aporte.Nota: he intentado colocar el mensaje en la página y no supe hacerlo, creo que necesito un usuario y estoy un poco atariado.

  7. gitti.. la verdad es que llore y rei y los recuerdos llenaron mi corazon y mi mente,como me gustaria que los meca 90 tuvieran una copia de este hermoso recuerdo k nos haces llegar…

  8. diantre comadre… cuánta agua has hecho derramar… ay los recuerdos…

  9. leer esto me ablando el dia.yo tambien me acuerdo del primer dia como si fuera ayer, cuando nos separaron en la fila y yo no entendia nada, filito y yo discutiendo porque eramos del mismo tamaño y queriamos estar alante en la fila, de doña america organizandonos, de lo rapido que me conecte con radha, luis y richard, de como me llamaron la atencion un par de chicas de la fila de las hembras que no compartirian aula con nosotros, de lo buenas que estaban circe y nereyda…y asi.no sabia que estaban demoliendo el colegio, me partio el alma verlo en escombros, pero la vida es asi.lo del rendimiento academico no se, el primer año liberaron richard, noel, federico, gilberto, kuo, epi, carlos gomez, y se me olvidan tres porque me acuerdo que fueron 9, y a mi solo se me quedo musica, asi que tan mal no nos iba.aunque a mi me botaran en 3ro, yo nunca senti que deje de pertenecer a este grupo, y todavia hoy cuando nos hemos juntado me siento asi.que lindo.ya ya…que lloro

  10. Gitti. Definitivamente te consagraste como la filosofa del grupo :-). Entiendo que los lazos que colectiva e individualmente forjamos desde esa epoca trascienden los muros, las paredes o cualquier otra cosa a demoler en ese venerable edificio.Gracias por escribir esa nota.CAGS

  11. Hola Gitti!Esos recuerdos que se esconden en una esquinita de mi corazón han salido todos juntos al leer tu escrito. Cuánta nostalgia que no puedo aquí compartir con Ralph – pues, alemán al fin, no siempre entiende todo lo que conmueve mi interior. ;-)Gracias por compartir con nosotros tus impresiones de esos tantos anos juntos. Y como al igual que tú vine yo de mi Montessori adorado pude sentir todo lo que querías expresar… Abrazos a todos los chicos y chicas de Meca desde este lado del charco!Ciao, Susanne

  12. me has hecho llora Gitti, yo no fui al liceo pero Maria si…asi que también fue parte de nuestra casa, y quizás por eso se me partió el corazón cuando uno de estos sabados camino al almuerzo a casa de doña marina, veo que lo están demoliendo.

  13. Mira muchacha que sea la ultima vez que pongas en el internet una foto tan fea mia , gracias a Dios que el tiempo a pasado.Ah! Tremendo articulo escribiste del Liceo , la verdad bastante triste la demolición.Chao Ingrid Cepeda

  14. Qué cool, Gitty, haber tenido un sitio así. Cuando uno ve un lugar donde pasó tanto tiempo cambiar, uno no puede evitar darse de frente con la realidad de que está en el pasado, sentir melancolía y luego alegrarse porque uno lo lleva dentro.Saludos.

  15. El Liceo de la UNPHU!! Yo no estuve, pero un tío mío y varios amigos estaban allá. Qué buenos recuerdos.

  16. diabloyo no estuve en el liceo, pero estuve en la salle. hoy en dia aun juego a mencionar en orden alfabetico a los 108 integrantes de mi promocion (incluyendo una baja que tuvimos hace unos años).yo tambien recuerdo muchisimas cosas como si fuesen ayerme fui en una

  17. hola por aki, pasando para saludar y desesarle lo mejor.publiquese alguito.

  18. El diez…tenía mucho que no veía a Ingrid (Cepeda), ni en fotos. Muy interesante la historia, la nostalgia se apodera de todo el que ha pasado por el colegio.

  19. Ay mi hermana! Como te dije anoche, yo tengo muy buenos recierdos del Liceo, aunque como tu, no lo recuerdo todo. Pero como tan elocuentemente expresaste, lo mas importante de todo es lo que nos dejo por dentro, como nos ayudo a ser mejores personas y los lazos que creamos con aquellos que al principio eran extranos, y ahora, son mas que familia… como tu.Te quiero un tro!Posdata: mi mejor recuerdo eres tu (que cursi!!!)

  20. Ay mi hermana! Como te dije anoche, yo tengo muy buenos recierdos del Liceo, aunque como tu, no lo recuerdo todo. Pero como tan elocuentemente expresaste, lo mas importante de todo es lo que nos dejo por dentro, como nos ayudo a ser mejores personas y los lazos que creamos con aquellos que al principio eran extranos, y ahora, son mas que familia… como tu.Te quiero un tro!Posdata: mi mejor recuerdo eres tu (que cursi!!!)

  21. Hey Gitti:Me acabo de encontrar con tu articulo de casualidad…apenas pude acabar de leerlo.Me recordaste cosas que en todo este tiempo nunca mas habia pensado otra vez.Y esas fotos de donde las sacaste!!!.Me has hecho reir y llorar el mazo.Me dan ganas de volver y ver a todo el mundo otra vez. Muchisimas gracias por hacerme recordar esa parte de mi vida que a quedado tan bien detras en mi memoria.Nechy

  22. Amigos:Aunque un poco tarde en escribir algunas palabra, la verdad es que me llena de nostalgia el saber no solo que las instalaciones fisicas del Liceo han sido demolidas, sino que la filosofia del mismo ya es otra… Gracias Gitti por ser ese canal de comunicacion entre todos los MECANOS…

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